Adviento 2025 - La alegría visitando al pobre

En esta oportunidad el disparador de nuestra propuesta viene del libro “La Puerta de la Misericordia” de Tomás de Mattos. El libro es una novela situada en el tiempo de Jesús, la cual cuenta el proceso de fe de Nicodemo. Si bien es una novela y, por lo tanto, ficción, nos gusta mucho cómo relata muchas cosas el autor, mostrando un lado muy humano y cercano de Jesús.
El fragmento en cuestión es sobre las bodas de Caná donde el autor relata una discusión entre María y Nicodemo, en la que Nicodemo plantea que el milagro de transformar el agua en vino era algo banal e insignificante, y cuestiona por qué Jesús había hecho eso en vez de hacer algo más importante. En el texto María le responde: “Opino que la alegría, y más si visita al pobre, merece más protección que la saciedad del vientre y no menos que la libertad”.
Lejos de armar un ranking de qué cosa es más importante, lo que sí nos ayudó de este texto la primera vez que lo conocimos, es a poner en su lugar el valor de la alegría. Nos ha pasado que, al igual que a Nicodemo en ese relato, minimizábamos el valor de la alegría. Sí le dábamos importancia a cosas como el hambre, la educación o la transmisión de valores, pero no le dábamos el mismo lugar a la alegría. Sin embargo, además de esperanzar, poder darle alegría a otrxs y sobre todo a quienes están más oprimidos es, sin duda, algo totalmente relevante. Jesús era alegre, disfrutaba del tiempo con sus amigos, no dejó que se aguara la boda y nos invitó a ser alegres y dar alegría. Pablo en su carta a los Filipenses también les dijo: “Estén siempre alegres en el Señor, les repito, estén alegres.”
Hoy te queremos invitar a dos cosas: primero, a profundizar sobre el lugar que le das a la alegría en tu vida. Y segundo, a contemplar en tu vida momentos de alegría, tanto los propios como los compartidos con o de otros, o incluso alegrías que hayas contribuido a generar.
¡Vamo arriba!
Sofi y Oti

