Entre puentes y pausas

Adviento 2025 - Hay que tener fe en la humanidad

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Hoy te invitamos a recordar que Jesús tenía fe en nosotros. 

Por eso vino justamente a vivir en medio nosotros, para mostrarnos su camino, y porque tenía fe de que lo íbamos a seguir. Anunció una y otra vez la venida del Reino; Él tenía fe de que ese reino iba a llegar y de que la humanidad lo iba a hacer posible.

Hoy en día se puede hacer difícil creer que ese reino puede llegar, ese lugar sin oprimidos ni opresores donde todos nos tratemos como hermanos y hermanas. La cantidad de noticias negativas, ver a la gente centrada en si misma y sus propios intereses, ver como muchas veces prevalece el interés económico por sobre el cuidado de la tierra y el no aprovecharse de otros, entre tantas otras cosas nos puede hacer difícil pensar que ese reino puede llegar. Incluso es hasta más fácil pensar que sea posible por “arte de magia”, que Dios haga algo y pum, llegue el Reino. En la época de Jesús no era muy distinto, cambiaban las formas, pero había oprimidos y opresores, y parecía algo de nunca acabar.

Sin embargo, Jesús tuvo fe, y si creemos en Él, tenemos que poder creer que esto es posible. Ese es el primer paso; creer, tener fe, contagiar a otros y contagiarnos de la fe de otros. Si no, no vamos a lograrlo nunca, y no vamos a poder contribuir para la construcción de este reino en la tierra.

Todo esto tiene dos dimensiones, la dimensión universal que sería la llegada del Reino a todas personas y la dimensión más individual que se ve en cada persona. Podemos ver el Reino reflejado en mucha gente que vive su vida siguiendo los pasos de Jesús. Lo vemos cuando alguien desinteresadamente le presta oído atento a otro, también cuando una persona regala su tiempo para ayudar al más necesitado, o en los momentos en los que nos duele que haya oprimidos y eso nos llama a la acción.

Tenemos un montón de ejemplos donde vemos ese reino hecho vida en distintas personas, ejemplos donde prima el amor por sobre todas las cosas. El amor por el otro y la habilidad para reconocer que Jesús está también en él son claves para lograr un mundo más justo y vidas más plenas. Hay que tener fe en que también podemos vivir el Reino y que más pueden hacerlo, porque como dijimos Jesús tenía fe en nosotros. 

Te invitamos a conversar con Jesús sobre esta fe, pasar por el corazón personas y situaciones que nos alientan a creer y cultivar esta fe. Agradecele, pedile o decile lo que te nazca. Eso sí, conversen sobre la fe en la humanidad. 

Un abrazo enorme,

Sofi y Oti