Adviento 2025 - Caminar juntos, hermanados

¿Cómo estás hoy? ¿Cómo te encuentra este nuevo día de preparación para la Navidad?
Yo hoy ando particularmente entreverada, con millones de cosas en la cabeza y haciendo fuerza para lograr frenar un poco y sentarme a escribirte. Disculpá que esta vez la consigna llega un poquito más tarde que de costumbre… Se me hizo difícil, je.
Este lunes quería retomar otro de los gestos esperanzadores que nos llaman al encuentro con Jesús y con lxs demás: caminar, pero acompañadxs. Si hay algo que disfrutamos especialmente en esta pareja, es salir a caminar. No sé si también te pasa, pero el caminar con alguien, sin necesidad de un rumbo fijo, nos resulta casi que terapéutico, me animo a decir. El movimiento, el descubrir el mundo que nos rodea, respirar profundo, encontrarnos con el otro en calma, escucharnos y conversar de casi cualquier cosa nos ayuda a olvidarnos del tiempo, desligarnos de lo que “debemos hacer” y desentendernos del ser productivos por un rato.
Caminar con otrxs nos acerca, nos humaniza y nos pone en el mismo nivel, nos hermana, nos hace encontrar un ritmo común, nos obliga a atravesar los mismos obstáculos… Tantas cosas que son tan concretas y simbólicas a la vez…
Jesús caminaba con sus amigxs a todas partes, y en ese abrir caminos, yendo al encuentro de nuevas personas y comunidades, visitando a quienes lo necesitaban, deteniéndose en cada encuentro, se hace hermano de cada unx y en cada lugar. ¿Con quiénes caminás vos hoy? ¿Hacia dónde estás yendo? ¿Es este rumbo compartido con quienes te acompañan? ¿Estás disponible a cambiar de ruta o de destino?
A sus discípulos, en muchas ocasiones, les costaba comprender este corazón inmenso y abierto de Jesús, les costaba comprender a este Dios Abba (Padre y Madre) que acompaña a todxs. A mi también me cuesta. Me pregunto… ¿Mis opciones, mi manera de vivir, me ayudan a vivir hermanadx con quienes me rodean? ¿Qué puedo modificar para estar más disponible al encuentro? ¿Cómo me propongo caminar hacia este renovado encuentro con Jesús?
A seguir andando,
Sofi y Oti

