Entre puentes y pausas

Adviento 2025 - Vivir en el reino es una invitación a ser felices.

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¡Hola de nuevo! Acá estamos, en un nuevo día de Adviento. 

El otro día mencionábamos que nosotros entendemos el recibir a Jesús en nuestro corazón como una invitación a seguir sus pasos, intentar imitar sus formas y dejar que sus enseñanzas moldeen nuestra vida. A esto viene una muy buena pregunta: ¿por qué? 

Podemos hablar de varios motivos, muchos de ellos relacionados con lo divino de Jesús, o con cuestiones más dogmáticas o axiomáticas (porque sí). Pero hoy buscamos responder desde otro lugar, uno bastante más terrenal y tangible.

Estamos convencidos de que, entre otras cosas, Jesús vino a enseñarnos a ser felices y plenxs. Sus enseñanzas y su forma de ser están constantemente mostrándonos dónde podemos encontrar la felicidad. Si bien hoy vamos a verlo con un ejemplo particular, nos gustaría que intentes, a lo largo de este adviento, buscar tener presente que lo que nos dice Jesús es para que seamos felices.

Un Jesús misericordioso y sin rencor. 

Tenemos muchos pasajes de la Biblia en los que se nos muestra a Jesús perdonando y no juzgando como juzgaban las personas de su época. Esto nos puede parecer bastante extraño o difícil de lograr frente a ciertas situaciones que nos suceden en nuestras vidas — ejemplos, seguro, tenemos de sobra. Pero centrémonos en ambos extremos de un acto de misericordia. 

Cuando le hicimos daño a alguien y estamos de verdad arrepentidos, ¿cómo nos sentimos al ver que nos perdonan? Es algo totalmente liberador, nos da la alegría de tener una nueva oportunidad y abre la puerta a una relación que puede ser hasta más profunda por haber pasado por eso. Sin embargo, no siempre recibimos el perdón del otro, o a veces no logramos siquiera pedirlo, y es muy doloroso. 

Ahora, del otro lado, nos toca a nosotros perdonar. Se nos acerca alguien que nos hizo daño y está profundamente arrepentido de lo sucedido. ¿Qué puede ser más lindo que poder perdonar y vivir sin rencor? Tener en nuestro día bronca y cosas guardadas no nos hace ni hará ningún bien, sino al contrario. Poder darle otra oportunidad a alguien que se nos acerca con arrepentimiento, poder estrechar los lazos y vivir sin rencor es, sin duda, de las cosas que nos dan mayor plenitud. 

Tenemos muchas más enseñanzas para ser felices, vivir en el amor, servir al otro, compartir con amigos, hacer sentir al otro digno y valioso, y varias cosas más que tendremos para seguir viendo el resto de los días.

Hoy te invitamos a rememorar momentos en los que fuiste perdonado y momentos en los que perdonaste. Y si tenés algo pendiente, también te invitamos a que busques perdonar siguiendo los pasos de Jesús, porque sin duda te liberará y serás más feliz en el camino.  

Seguimos caminando juntos este adviento,

Sofi y Oti